domingo, 20 de maio de 2018

Pedro y el Amor hacia Cristo


"Juzgando lo que nos es ajeno, no tenemos ningún principio de equidad que nos guie." - J. J. Rousseau
"Si me amáis, guardad mis mandamientos." - Juan 14: 15
"Éste es mi mandamiento: Que os améis los unos a los otros, como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos." - Juan 15: 12-13

Hace poco estaba yo pensando en el Amor de Cristo, y, lo que es más importante, en el Amor que nosotros debemos tener hacia Él, y, necesariamente pensé en Pedro, aquel gran Apóstol del Nuevo Testamento.
Tengo para mí que, de todos los apóstoles, Pedro, sin ninguna duda, fue quien más Amó a Cristo. Creo, incluso, que de todas las personas que ya anduvieron sobre la tierra, Pedro fue una de las que más Amo a Cristo.
Aparentemente, fue amor a primera vista. Cuando Pedro vio a Cristo por primera vez, dejó todo lo que tenía, y pronto se fue a seguir a Cristo. Y no lo dejó más.
Pedro siguió a Cristo por donde Él iba. Era extremadamente atento a sus palabras, sus acciones. Dio atención a cada enseñanza de Cristo.
Piensen en eso: Ya hemos escuchado muchas historias inspiradores de personas que hicieron grandes cosas por Amor a Cristo. Muchas personas cruzaron desiertos, fueron perseguidos, y fueron muertos por seguir a Jesucristo. Pero, en la historia de la humanidad, quien ya anduvo por sobre el agua por Amor a Cristo? Quien más Amó tanto a Cristo a punto de tener la capacidad de andar sobre el agua?
Es cierto que Pedro tuvo miedo, y empezó a caer. Es verdad que su fe era pequeña. Pero su fe en sí mismo era pequeña, y no su fe en Cristo. Posiblemente, en aquel momento, él pensó que jamás alguien haya andado por sobre las aguas. Y, probablemente, no se sintió digno de participar de tal acto con Aquel a quien tanto Amaba. Tan grande era la modestia de Pedro, y la admiración que tenía por Cristo, que él empezó a caer. Pero tan grande era su Amor y su confianza en Cristo, que Le pidió socorro.
A pesar de la amonestación de Cristo (que le dijo "hombre de poca fe", en varias ocasiones, aparte de esta), Pedro le Amaba, y por eso sabía que Él era la mejor persona para ayudarlo.
Pedro siempre fue el más presto de todos los Doce. Él era quien siempre tenía en su lengua la mejor respuesta, como en aquella oportunidad cuando dijo "¡Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente!".
Fue él uno de los pocos - solamente tres - apóstoles ir con Cristo al Monte de la Transfiguración. Es importante hacer hincapié que allí Cristo se transfiguró, es decir, se mostró en una forma que no era común, ya que Él allí estaba con una apariencia Celestial.
Seguramente, el Amor que Pedro tenía por Cristo, creció de forma significativa en aquel momento. Ver a la Persona a Quien tanto Amaba en aquel estado Celeste y Bello, fue una experiencia tan maravillosa para Pedro que él no quiso que se terminara. Por eso fue el único de los tres discípulos presentes que tuvo la iniciativa de proponer construir enramadas, o tabernáculos, para que pudieran seguir con aquella experiencia de adoración y Amor.
Pedro, como dije, siempre fue la persona más dispuesta a seguir a Cristo. La persona más dispuesta a hacer Todo por Él.
Dejó su familia y su prospero trabajo por Amor hacia Él. Perdió su vida, por Amor a la vida de Cristo.
Hay dos hechos relacionados con la expiación de Cristo por el cual la persona de Pedro es criticado por aquellos que ignoran la verdad.
Se dice que Pedro, junto con otros dos apóstoles, no fue capaz de permanecer despierto en el huerto de Getsemaní, y por lo tanto fue reprendido por Cristo.
Ocurre que, de hecho, los tres apóstoles se durmieron. Sin embargo, una simple lectura del Evangelio de Lucas, capítulo 22, versículo 45, nos dice que habían "durmiendo a causa de la tristeza".
Durmiendo a causa de la tristeza. Pedro no estaba durmiendo porque era irresponsable. No estaba durmiendo por no comprender la importancia de estos hechos, el sufrimiento del Salvador.
Pero justamente por Amor a Cristo, y por saber lo que Él sufría y no poder hacer nada para aliviar el dolor, lloró profundamente, y se durmió, vencido por el cansancio que tanta tristeza le causó.
No sé cuántos de ustedes han sufrido por algo o por alguien, pero sepan que es una experiencia muy agotadora. Pedro había seguido a Cristo durante todo el día, y aun en aquellas horas de  madrigada seguía junto a Él.
Antes de ser criticado por haberse dormido, Pedro merece ser altamente elogiado por su Amor y Lealtad a Cristo. ¿Cuántos más serían capaces de pruebas de Amor como éstas?
Otro hecho que se imputa a Pedro es por haber "negado" a Cristo tres veces.
Si cualquiera de estos críticos fueran capaces de estar al menos un minuto haciendo lo que hizo Pedro, de pie donde estaba él, sin duda pensarían dos veces antes de criticarlo.
Como he dicho antes, de todos los amigos y familiares de Cristo, Pedro fue el único que estaba con Cristo durante esas horas de sufrimiento y dolor extremos.
Sabemos que, en la época de Cristo, los judíos estaban bajo dominio de los romanos. Sabemos que, aun que los judíos tenían la libertad de practicar su religión y cultura, esa libertad era constantemente vigilada y controlada por los romanos. De hecho, los judíos tenían algo de miedo de los romanos.
Pero, ¿quién, entre todos los apóstoles, tuvo el valor de enfrentarse a los romanos, burlando su seguridad, y logró seguir, aunque de lejos, a Cristo, a quien tanto Amaba, en aquellos momentos que fueron los más difíciles de su vida? ¿Quién fue la única persona que acompaño todo el proceso de expiación por el cual Cristo pasó? ¿Quién más estuvo al lado suyo?
En el caso de reconocer ser discípulo de Cristo, Pedro hubiera sido muerto. Él estaba dispuesto a eso, a morir por el Ser a quien tanto Amaba. Y se lo dijo. Pero el Cristo mismo rechazó tal ofrenda.
Cumpliendo la profecía recordada por Cristo en la Sana Cena, todos los apóstoles se dispersaron, huyeron, cuando Cristo fue detenido, Todos excepto Pedro.
Pedro fue el único que tuvo la iniciativa de resistir a la detención de Cristo, y atacó uno de los que fueron a detenerlo, cortándole la oreja. Ciertamente que él no hubiera dejado de atacar a los demás si Cristo no lo hubiese ordenado no hacerlo.
Bueno, no puedo dejar de mencionar que, según las escrituras, luego de haber "negado" a Cristo por tercera vez, Pedro "lloró amargamente" (véase Mateo 26:75; Marcos 15: 72; y Lucas 22: 61-62).
Según el relato, en el domingo de la resurrección, mujeres fueron, muy temprano, a la tumba, e, informadas por ángeles que Cristo había resucitado, ellas fueron prontamente avisarles a los apóstoles.
Lucas relata que los apóstoles no les creyeron a los mujeres, pues les parecían locuras. "Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro" (Lucas 24: 12). Para Pedro, aquella sencilla noticia fue lo suficiente para despertar en el la esperanza de encontrarse nuevamente con aquel Ser a quien tanto Amaba. Sin embargo, en aquel rato, Pedro solamente vio la tumba vacía.
Juan relata como Cristo se apareció a los apóstoles algunas veces después de su resurrección.
En una de esas ocasiones, la tercera según Juan, Cristo aparición a los apóstoles mientras ellos pescaban, y los habló, pero no fue reconocido de inmediato. Solamente después de un sencillo milagro, uno de los apóstoles reconoció a Cristo. Pedro, entonces, oyendo esto, salió corriendo, se tiró al agua, y se fue nadando en dirección a Cristo. No esperó para ir en el barco, como los demás, a pesar de que estaban relativamente cerca de la tierra.
Luego e eso, Juan relata una de las historias más conmovedora (por lo menos para mí), donde el Amor de Pedro es nuevamente puesto a prueba.
Después de la cena, Cristo se volvió hacia Pedro y de preguntó "Simón hijo de Jonás, ¿me amas más que estos?"
Seguro que Pedro no entendió ningún propósito en esa pregunta. Era más que obvio que él Amaba a Cristo. Y también no era ninguna novedad que era el Apóstol que más Lo Amaba.
La respuesta de Pedro fue sincera y sencilla: "Sí, Señor, tú sabes que te amo."
Cristo le preguntó lo mismo dos veces más. En la tercera vez, se cuenta que Pedro se entristeció, y con razón. Como si no fuesen suficientes todas las pruebas de Amor que aquí detallamos, y otras más que no tuvimos el tiempo de detallar, aun así Cristo le preguntaba a Pedro sobre su Amor.
Pedro, entonces, respondió de forma humilde, pero mostrándose incomodo: "Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo."
Cristo, a su vez, encerró la conversación haciendo hincapié en los deberes y responsabilidades de Pedro, aparte de deja claro que, en el futuro, Pedro no tendría más el poder de decidir sobre su propia vida. Debería dedicarse completa y únicamente a Cristo y su iglesia, y en el final, debería morir sin ninguna gloria personal, glorificando solamente a Dios.
Luego de es curta conversación, Pedro tuba una inocente curiosidad, con respecto a uno de los apóstoles, que también estuvo con Cristo en algunas de las ocasiones especiales que aquí mencionamos (pero no en todas), y le preguntó a Cristo lo que sería de él.
El apóstol de que hablamos es Juan, conocido como el Amado. Pedro había tenido respeto y compañerismo para con Juan, pues ambos eran apóstoles.
Sin embargo, Juan tenía atención especial de Cristo. Tanto es así, que era llamado de el Amado.
Olviden que Juan nunca hablaba ni iba a ningún lado a menos que lo llamaran. Olvídense que él se portaba igual que los otros 10 apóstoles (sin contarse Pedro, por supuesto). Olvídense que Juan también durmió en el Jardín, y que huyó junto con los demás, mientras que Pedro siguió con Cristo.
Juan, sin ninguna razón especial, fue llamado de el Amado, y era el preferido de Cristo.
Pedro, aun después de todo lo que pasó, fue otra vez retado por la persona a quien Amaba: "Si quiero que él se quede hasta que yo venga, ¿qué a ti?"
Pedro supo por otros que "aquel discípulo a quien amaba Jesús" (como el mismo Juan repetía en su libro, refiriéndose a si mismo), no iba a morir, pero después de cierto tiempo de servicio, recibiría el don de permanecer en la tierra hasta el fin de los tiempos.
Y ahora, llegamos a la gran conclusión, y el grande objetivo de ese texto.
Después de todo lo que hizo por Amar a Cristo, después de todo lo que pasó por el Amor que tenía por Cristo, Pedro aun paso por una prueba final de Amor, y aun habiendo probado su Amor y aceptando el destino que se le había sido impuesto, Pedro aun ahí fue reprendido por el Maestro, que prefería el Amado.
A pesar de todo lo que hizo, Pedro fue fácilmente reemplazado por el "Amado"
No sé porque las cosas sucedieron así. No sé el significado de todas las cosas. Pero hay muchas lecciones que podemos aprender con era historia de Amor. Espero que todos podamos aprender a Amar a Cristo como Pedro Amo.




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